Poesia

ALICIA SAL DE AHÍ

Alicia, sal de allí

Quiero dormir hasta el próximo mundo.
Cuando sea grande, quiero ser niña.

Yo no he encontrado tréboles de cuatro hojas,
sino gatos con tres pies.
El agujero no es eterno, pero sigo soñando,
sigo postergando el tormentoso encuentro,
sigo cayendo.
¿Quién descifrará el acertijo
más ensortijado y azul?

La poesía tiene locura en sus raíces.
La locura: ese sendero de pequeñas luciérnagas en ritmo desolado.
Escaleras a los pozos sin final.
Madrigueras que van hacia otro sueño.
Jardines que saben conservar el corazón de la memoria.
El tiempo es una payasada irrepetible.

Esa sombra se ha agazapado en mis pasos.
Esa sombra que dice todo o nada.
Busco su ungida unión:
El equilibrio de lo natural sobre la sugestión de lo psíquico.
La metafísica de la no mente.

Al final del hueco hay luz, hay luz, hay luz, hay luz.
La conciencia es un detenerse problemático.

La brújula regresa tranquila:
yo soy la luz, yo soy mi sueño y su final.